El día 9 de diciembre de 1927 al salir de la Iglesia de las Rvdas. Madres Concepcionistas de visitar a la Virgen del Coro, aparece en la mente de D. Moisés la idea de adquirir a Automóviles Moncayo la linea de Daroca-Cariñena-Zaragoza y La Almunia de Doña Godina-Alagon-Zaragoza.
Don Moisés Calvo realizó un estudio económico de explotación de estos servicios ya que conocía muy bien las caractéristicas del servicio. Una vez hecho el estudio se reunió con sus amigos de tertulia, a quienes expuso el proyecto de la compra de los dos servicios de "Automóviles Moncayo", realizando acto seguido las gestiones para su adquisición.






Se llegó a un acuerdo con los Señores don Eduardo Royo Campos y don Joaquin Cereceda y Mauleón, y seguidamente se constituyó ante el notario y abogado del Ilustre Colegio de Burgos, don Enrique Comajuncosa y Laboria la escritura de constitución de la "Sociedad Anónima Ágreda Automóvil" otorgada el 15 de diciembre de 1927 en el número 18 de la Plaza Mayor de Agreda. Con un capital social de 110.000 pts.,3 autobuses y 7 empleados, en donde Don Moisés Calvo, a lo largo de su dilatada trayectoria, hizo de inspector, administrador-contable, gerente y desde 1969, presidente de la Sociedad.


Su vocación por el transporte se inició prontamente, debido a que el joven Moisés compartió sus estudios de primera y media enseñanza con la preocupación de correr tras las "diligencias tracción sangre" que diariamente realizaban el servicio de viajeros de Soria-Aldealpozo-Ágreda-Tarazona.
Llegaban a Ágreda a la una del mediodía, donde existía parada y fonda, y a él le gustaba presenciar el cambio de los caballos y el trajín de pasajeros.





En 1919, cuando el autobus sustituyó en el servicio a las diligencias, Moisés entró a formar parte de la plantilla de "Automóviles Moncayo S.A." presidida por D. Joaquin de Cereceda y Mauleón, que explotaba entonces el servicio Soria-Ágreda-Tarazona, en un autobús de Hispano Suiza de 24 plazas. En el recorrido de 70 km, empleaba 3 horas.
Ocho años después, la empresa ya había extendido sus servicios por Aragón, Navarra y La Rioja. Autor y promotor de todo ello fue D. Eduardo Royo Campos, presbítero-capellan del Convento de las Rvdas. Madres Concepcionistas de Ágreda.





D. Eduardo Royo Campos desarrollo una gran labor, pero tuvo que delegar, por su condicion de presbítero, en un equipo directivo que no desarrolló la empresa con exito. Lo que obligó a partir de 1927 a vender por separado todos los servicios de transporte, objeto ya entoces de su correspondiente concesión (en 1924 se había promulagado la Primera ley de transportes Mecánicos por carretera en España).


En la primera reunión del consejo de Administración, formado por Acisclo Fernández Calvo como Presidente, Sebastián Jiménez Tudela, Pedro Tudela Calvo, Pedro Casado Rubio y Moisés Calvo Pardo, se acordó su nombramiento como Gerente. Su primera actuación fue la reestructuración de los servicios técnicos y administrativos de la empresa. Los cinco primeros años fueron duros y penosos ya que con independencia del esfuerzo que suponía la reorganización de la empresa fue necesario vencer la competencia que existía en aquellos años con otros servicios de trayectos parciales comunes.